En defensa de los toros

Ayer las calles de Valencia se llenaron de gente, y no fue únicamente por la mascletà. En torno a unas 12.000 personas participaron en una manifestación protaurina, que tenía como objetivo pedir a las autoridades que “respeten” la tauromaquia. Cada año por estas fechas y con motivo de las Fallas se celebran diversos espectáculos de este tipo, y se ha aprovechado este marco para visualizar las reivindicaciones del mundo taurino, probablemente temeroso de un futuro que para ellos puede ser negro como una montera. En los últimos años está creciendo el debate que envuelve a este tipo de espectáculos, y ayer sus partidarios quisieron dar un golpe sobre la mesa.

Hasta la capital del Turia se desplazó el Hall de la Fama torero al completo. Matadores y ganaderos de toda España quisieron mostrar su apoyo públicamente y servir de reclamo a sus fans y a las cámaras. Cuando dio a su fin el desfile por la alfombra roja, como la sangre de los toros a los que matan, el mismísimo Enrique Ponce leyó un manifiesto que escribió él mismo. Dejó las siguientes frases para la historia, que extraigo directamente de la noticia que ha publicado Levante:

manifiesto toros.jpg

spider

Vamos por partes:

Tratamiento mediático y político

La mayor parte de los diarios han calificado la manifestación de “histórica”, “multitudinaria”, hablan incluso de “clamor”. Ciertamente lo fue, ya que consiguió congregar a varios miles de personas. Pero no puedo evitar acordarme de aquellas manifestaciones que se sucedieron tras el 15M en esta misma ciudad, que fueron varias y más concurridas. Recuerdo especialmente una que se produjo a principios de 2012 para protestar ante la situación de la educación pública a la que asistieron 100.000 personas. Repito: 100.000 personas en Valencia.

Pero en aquel momento no recuerdo que se hablase de clamor. En aquel momento tocaba apelar a la “mayoría silenciosa” que se queda en sus casas porque no está de acuerdo con lo que reivindica la manifestación. No me acaba de quedar claro, ¿Hay que contar las personas que asisten o las que no lo hacen? ¿Cuándo se pasa de congregación de sectores descontentos a manifestación multitudinaria?

La tauromaquia da dinero y crea puestos de trabajo

dicaprio.jpg

DiCaprio interpretando a Jordan Belfort, alias “El Niño de Wall Street”, torero que amasó una fortuna y creó muchos puestos de trabajo.

Con respecto a esta cuestión citaré a Risto Mejide, que en su artículo Llámeme tonto respondía a Carlos Herrera de la siguiente forma:

“Imagino que si ése es su argumento, el señor Herrera estará a favor de legalizar el tráfico de drogas, el de armas y el de personas. Juntas suponen más de 680.000 millones de euros en total, nada más y nada menos que el 1’5% del PIB mundial. Si la aportación a las arcas del estado legitima moralmente cualquier actividad, no sé por qué no empezamos por ahí y nos dejamos de hostias.”

Nada más que añadir, el dinero no puede justificar una conducta indecente y brutal. No podemos vendernos como sociedad ni como país. Si es una actividad tan rentable al menos deberían retirar las subvenciones que se le brindan y utilizar ese dinero para algo útil de verdad.

“El pueblo ama al mundo del toreo y quiere que sea cultura”

A mí no me han preguntado. ¿A usted sí? Quizás me llamaron y no lo cogí creyendo que eran los de Jazztel. Ni el señor Ponce ni los taurinos tienen potestad para atribuirse el apoyo de la voluntad popular. Entra dentro de lo entendible que crean que la mayoría de los españoles pensamos como ellos, al fin y al cabo todo el mundo tiende a pensar que el sentido común es aquel que le da la razón.

Votemos. Votemos, joder, votemos, que no es malo para la salud. No se ha demostrado que la exposición a una urna provoque ninguna enfermedad, no hay que tenerles miedo. Votemos para comprobar cuál es la voluntad real del pueblo español con respecto a la tauromaquia. Incluso plantearía un referéndum a la Artur Mas, con dos preguntas: ¿Está a favor de que sean legales los espectáculos taurinos donde se mata al toro? Si no lo está, ¿Está a favor de que sean legales los espectáculos taurinos donde no se mata al animal?

Reivindicar el toreo por “su animalismo”

are you fucking kidding me.jpg

¿Cómo responder a algo tan contradictorio? Queremos tanto a los toros que les infringimos un sufrimiento atroz durante veinte minutos, clavándoles todo tipo de objetos punzantes y obligándoles a correr para que se desangren, para después matarlos. No me quieras tanto, por favor.

Podría hacerse un experimento. En una plaza de toros abarrotada metemos a un cachorro de foca arpa. Seguidamente entra un cazador canadiense y le revienta la cabeza con un pico, la despelleja y se hace un abrigo con su piel. Estoy seguro de que los vítores y aplausos se transformarían en súplicas, gritos y vómitos. El maltrato animal es bárbaro y cruel en todas sus formas, aunque algunas de ellas estén aceptadas social e incluso legalmente. ¿Por qué algunos sienten pena ante el sufrimiento de unos animales pero no ante otros?

Al que no le guste que no venga, es “libertad” y “tradición”

toro.jpg

Volvemos a lo mismo. Yo ahora voy a apalear cabras en mi garaje. Cobraré entrada y podrán entrar niños y todo. Nadie debe impedírmelo porque no les obligo a verlo, el que no quiera ver como apaleo a una cabra que no pague entrada.

Simplemente no tiene sentido. Se trata de llevar a cabo una práctica despiadada y cruel en mi país y no quiero ser cómplice. Se pide libertad para cometer un acto horrible apoyándose en lo de siempre, la tradición. Matamos toros como espectáculo porque lleva haciéndose mucho tiempo y no podemos perder las prácticas sociales de antaño, como la esclavitud o la quema de brujas. Es una falacia. Apelar a la antigüedad de una idea o práctica para defenderla implica olvidar que existe el progreso y con el tiempo el ser humano descubre que ha cometido errores, y que la solución no es llamarlos “tradición” sino corregirlos.

Esclavitud.jpg

Ni es tradición, ni es arte. El arte es creación, no asesinato. El arte puede ser bello o feo, pero nunca cruel. El pintor no acaba con ninguna vida al crear un cuadro, ni el músico al componer. Calificar de arte o cultura al toreo me parece un desprecio a todos los que se esfuerzan por crear algo bello y significativo, desde Cervantes hasta Alejandro González Iñárritu.

Bonus track: la banderita

band

España tiene una cierta esquizofrenia con respecto a sus símbolos nacionales, en la que intentaré no entrar porque se nos haría de noche. Las banderas, en un principio, deberían servir para unir a un pueblo, y es imposible que unan de cara a un sentimiento nacional cuando dividen en el plano ideológico. Me explico: ¿Por qué hay banderas republicanas en las manifestaciones por la educación pública o en contra de la precariedad laboral? ¿Por qué las rojigualdas solo aparecen en las manifestaciones antiabortistas o protaurinas?

Porque tienen significado político, no solo nacional. Se utilizan para diferenciar, para identificar una reivindicación concreta con una versión de España. Yo me siento español, pero no puedo sentirme identificado con una bandera esgrimida para defender la tortura animal.

Yo no quiero que en mi país se torturen ni maten animales por puro espectáculo, y menos aún que sea considerado un arte. Como yo opinan muchas personas así que no se apropien de nuestras voces. Por eso este artículo lleva ese título, porque ningún animal merece el trato que reciben los toros. Votemos al menos, expresemos cuál es la voluntad real del pueblo español, y con suerte incluso dejaremos atrás la barbarie y daremos un paso hacia la civilización.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s